El abuelo que se despidió
Desde que tengo uso de razón, he podido ver cosas sobrenaturales en especifico fantasmas, muchos de ellos no los conozco ni se quienes sean y aunque los puedo ver y observar, no los escucho, no alcanzo a oír su voz si es que me hablan, aun así, interactúo con ellos y trato de comprender lo que expresan aunque se a señas o sus actitudes.
Esa ocasión, mi madre me despertó muy temprano, pues había fallecido (lamentable y tristemente) un sobrino que apenas logro vivir un día, mi primo se había casado con una extranjera (cubana) y tenían muchos años buscando tener hijos, este bebe fue de alto riesgo y con muchos problemas, al grado que mi prima política, se tuvo que pasar acostada los últimos 5-6 meses del embarazo (casi todo) y al final el bebe pudo nacer, pero por complicaciones de sus pulmones y corazón no sobrevivo mas de un día.
Y ahí vamos mi madre y yo al sepelio en la funeraria Huerta (creo que asi se llamaba) que estaba en Cortes y Allende, llegamos entre 6 y 6:30 de la mañana, yo medio adormilado, entro y lo primero que veo es una persona sentada en un sofá de la sala de velación, nada sorprendente a menos que les dijera que esta persona, era media trasparente, no le distinguía bien el rostro, pero vestía una guayabera entre amarilla y beige, un pantalón verde olivo a café y ara alto y robusto, en lo personal no recuerdo a mi abuelo, pues era muy pequeño cuando falleció el padre de mi mama, pero por imágenes que he visto de el, supuse que el era quien, se había ido a despedir.
Llegaron mas personas, mas familia, pero no permití que nadie se sentara sobre este señor, pues al estar a un lado, decía que estaba ocupado, o que se sentaran en mi lugar, pues estaba esperando a alguien.
Pasaron algunos días, no le dije nada a mi madre para no asustarla (que ella también ha tenido algunas experiencias en ese sentido) pero finalmente lo hice, su respuesta fue concisa, puede ser mi papa, pero el no usaba esos colores, aunque quien sabe si fue a despedirse o a recoger al bisnieto.
Ahí habría quedado todo, pero algunos meses después llego de cuba la mama de mi prima, pues no era fácil salir a los cubanos de emergencia, así fuera el nieto el que hubiera fallecido y la respuesta fue contundente «era mi marido, que tiene X años muerto y era como se vestía»
Ya no dijimos nada, pues sabíamos que era doble dolor
Esto fue hace cerca de 25 años
