Libre de Humo
Veracruz y el deporte[i]
2014 es y seguirá siendo el año del deporte en el estado de Veracruz. En el actual mes de mayo, se encuentra en pleno apogeo la Olimpiada Nacional 2014 donde se es sede de 21 disciplinas. Dichas competiciones le servirán a las autoridades municipales, estatales y federales como preparación para la prueba mayor a desarrollarse en la misma entidad: los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Un evento de talle internacional que hará que los ojos del deporte continental volteen hacia aquí.
De manera enunciativa les comparto que hasta la edición de ésta entrega, el medallero de la Olimpiada Nacional tiene a Veracruz en la novena posición con 54 preseas (12 de oro, 20 de plata y 22 de bronce), mientras que el estado de Jalisco se encuentra en la cima del listado con 250 preseas en total (95 de oro, 85 de plata y 79 de bronce). El total de medallas repartidas hasta ahora es de 1553. La meta que las autoridades del deporte en Veracruz han puesto para estas competiciones es de 170 preseas en total. En resumen, hasta ahora se ha conseguido el 31 % de ese objetivo.
De manera paralela, en los datos que arroja la Cuenta Pública 2012 del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, el Gobierno de Veracruz -a través del Instituto Veracruzano del Deporte- erogó la cantidad de 231 millones de pesos. El gasto total erogado por el Gobierno del estado para el mismo año fue de 90,071 millones de pesos. El gasto en deporte representa el ridículo 0.25 % del gasto total pues.
Lo que intentaré lograr ahora es una reflexión que tiene que ver con la manera de mirar al deporte en nuestro país y en el estado de Veracruz. Si bien cualquier estudiante de segundo semestre en Economía te puede citar la frase de: “las necesidades son demasiadas y los recursos son limitados”, también es cierto que las prioridades de las personas y de los gobiernos van definiendo el rumbo que una ciudad o un país va tomando. ¿A qué me refiero con lo anterior?, al hecho de que en la actualidad miramos (me incluyo) al deporte más que como una disciplina, un arte, una profesión, una carrera, una forma de vida y un medio para vivir, como hobby / un tipo de recreación. No se le da pues la importancia que debería desde la enseñanza escolar y/o familiar.
Está documentado que en otros países como China, Rusia, Estados Unidos y otros países potencias en sinnúmero de disciplinas deportivas, toman mucho muy en serio este tema. Le exigen a sus autoridades apoyo, buscan reclutar desde muy jóvenes a las futuras promesas del deporte nacional, buscan becas deportivas otorgadas por sus propios gobiernos o por otras instancias internacionales, invierten en infraestructura deportiva, pelean férreamente ser sedes de eventos deportivos mundiales, buscan patrocinios de la iniciativa privada y muestran con satisfacción a sus connacionales los logros que sus deportistas han alcanzado. Les da orgullo y es parte de una cultura de la que los mexicanos distamos por mucho. Además, ser deportista de alto rendimiento genera riqueza personal y global. Resulta muy rentable focalizar esfuerzos en el deporte.
Concluyendo, el deporte genera salud, bienestar, competición, estatus, derrama económica y desarrollo. ¿Por qué en México y en Veracruz nos hemos tardado tantos años en entenderlo?
[i] Autor Carlos Robles Saldaña. El autor cuenta con estudios de Licenciatura en Economía por la Universidad de las Américas en Puebla así como de Maestría en Administración por el ITESM. Se ha desempeñado en el sector internacional, privado y público.
