los closeteros al renegar de su orientación sexual, no permiten la trasformación de su entorno en uno más incluyente

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[dropcap][L][/dropcap]a perspectiva permite el juicio, la comparación, la reflexión. Jean-Paul Sartre.

Saludos a todos. Es domingo y estoy muy reflexivo. Esta semana ha sido muy movida. Ya les explico por qué:

El miércoles fui a ver dos películas. #Soysola y por eso me alcanzó. La primera fue Talentos Ocultos (Hidden Figures), y la segunda fue La La Land (que yo llamo ManaLand). La primera película fue preciosa. Un ejemplo de cómo deben ganarse lugares en la lucha por la reivindicación de los derechos civiles. Tres mujeres afroamericanas que trabajando y denunciando las injusticias, pudieron transformar su entorno en un más inclusivo.

Una reflexión, más bien venenosa que tuve, fue extrapolarlo al ambiente gay. Así como opino que son muchas mujeres las que no han permitido muchos avances del movimiento feminista, del mismo modo hay muchos homosexuales que no son de mucho apoyo para el movimiento gay. Particularmente, los extremos: tanto los closeteros como las liosas. Los primeros, al renegar de su orientación sexual, no permiten la trasformación de su entorno en uno más incluyente. Y más terrible es cuando los mencionados son figuras de poder. ¿Cuántos gobernadores homosexuales conocemos que se casan (usualmente con lesbianas o actrices bugas que se alquilan para el puesto) y que no apoyan, y a veces, hasta reprimen, el movimiento gay? Por el otro lado, las liosas que se tienen por divas y no saben cómo exigir sus derechos sin pasar por la prepotencia de la que tanto se quejan. El derecho de petición está contemplado en el artículo 8° de la constitución. Hay que saber exigir nuestros derechos, de manera firme, sin ser groseros.

La segunda fue ManaLand. La padecí absolutamente. Quien diga que los musicales son cosas de homosexuales, sólo refleja un estereotipo que sólo es válido en cuestiones satíricas, para cuestionarnos a nosotros mismos… Si bien es cierto, que muchos de nosotros también caemos en estereotipos, una persona es mucho más compleja que un garabato. El primer número musical lo sufrí… y sólo fue la antesala para el infierno… Todo lo demás fue una cursilería inaguantable (particularmente la primavera y el verano), y lo único que me gustó fue el final. Lógico, coherente, muy emotivo. Tal vez algo triste, como el final de Animales Nocturnos.

Finalmente, fui a la inauguración de una exposición llamada “Algarabía Porteña II. Colores del carnaval jarocho” en el recinto sede del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC). Me acompañó un amigo de la universidad. Muy recomendable, las obras son de una calidad artística que refleja el manejo de técnicas pictóricas y que envían mensajes al espectador que llegan a conmover, sorprender, y por qué no decirlo, incluso erotizarlo.

Soy un humilde jotito que va al cine, al museo, y que visita los recintos de la culture de Veracruz. En ellos, me encontré a personalidades tales como periodistas locales renombrados, personajes de la cultura local y nadie menos que el director mismo del IVEC. Lo que sí puedo presumir es que éramos los únicos de traje. Hasta aquí mi reporte, y los invito a que visiten los lugares de la ciudad y me compartan sus experiencias. ¡Nos vemos!

 

@HijodeSuburbia

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