A billetazos doblegó a las autoridades dama de Pemex librando la cárcel
Doña Áurea pago 50 mil pesos por los daños que causó a tres taxistas que embistió cuando conducía su auto en estado inconveniente, sin ser puesta a disposición del fiscal de distrito.
Más de 50 mil pesos tuvo que pagar en daños a terceros la trabajadora jubilada de Pemex en la Terminal Marítima de Pajaritos, Aurea Clara Rodríguez Ojeda, mejor conocida como la “chica de plástico” de 55 años de edad.
Y es que la dama de sociedad chocó su vehículo contra tres taxis de esta localidad, terminado su loca carrera frente al INE. Y todo porque se puso detrás del volante de su lujoso Nissan Versa 2017 de color blanco al salir de una fiesta donde corrieron ríos de alcohol.
El accidente ocurrió el jueves pasado a las 20:00 horas sobre la avenida 18 de marzo en la colonia obrera, iniciando frente al salón ADM en la esquina de Salvador Díaz Mirón, cuando la mujer “rápida y furiosa” se le fue encima de frente al taxi marca Chevrolet Matiz número 1146, conducido por el chófer, José Manuel Cabrera Ruiz.
Después que literalmente desbarato su vehículo y le explotaron las dos bolsas de aire en el rostro, la mujer decidió imprimir más velocidad a su vehículo con la intensión de escapar, logrando impactar al taxi Chevrolet Matiz número 108 de esta localidad conducido por el chófer, Julio Cortes Teodoro y además un tercero quien omitió sus datos generales.
Incluso la mujer armó todo un show aplicando una dosis de mentadas contra los taxistas a los que llamó “bien Sanchos, porque sus mujeres los engañan” y luego las mando a la “alberca” con la Britney señal en manos, cuyo espectáculo duró más de una hora, porque se negó a bajar de su vehículo luego de ser perseguida por al menos 12 taxistas que la cercaron y si ya no pudo continuar la marcha fue porque se le dobló la llanta delantera izquierda
Finalmente se la tuvieron que llevar jalando en grúa dentro del mismo vehículo, porque tampoco le hizo caso a las fuerzas del orden ni a tránsito del estado que se bajara del auto para que le hicieran la prueba de alcoholímetro.
Lo curioso es que por ir conduciendo un vehículo en completo estado de ebriedad, de acuerdo al reglamento de tránsito tuvo que ser puesta a disposición del fiscal de distrito y dormir en la cárcel, pero como le pagó sus daños a todo mundo la autoridad dijo que ya quedaba en libertad y libre de toda culpa, los daños de su vehículo ascienden a más de cien mil pesos.
