Un australiano muy mexicano
Conocimos a Jack afuera de un súper mercado, sabíamos que era extranjero pero no que viniera desde tan lejos, desde Australia para ser exactos, muy agradable para su edad, bien bañado y un poco casado pero con ganas de que la gente lo saludara.
Jack es un agradable pastor ganadero australiano, una raza que como su nombre dice, es del otro lado del mundo, muy considerado para labores del campo, de hecho, este agradable perro, trabaja para un rancho en la zona, moviendo vacas y gana su dinero para la comida.
“Tiene su propia cuenta de banco e incluso a veces me presta dinerito” nos expresa alegremente su papa “su comida es cara, pero con su trabajo se mantiene solito”.
Jack es conocido por varias personas que acuden al supermercado, algunos bromean con él y lo acarician, no es un perro joven pero acepta de buena manera ser el centro de atención, además, no tiene un pelo de tonto y lo demuestra.
“Jack, ¿cuantas personas están aquí?” su vista es rápida y su ladrido agudo, 1,2 ,3 se detiene en el 4 ¿Cuántas damitas?3 ladridos rápidos dan el resultado.
La raza es una mescla de varios más, incluyendo los dálmatas, Highland Collies de pelo azul y dingos, perros autóctonos de Australia y fueron mezclado, pues las reses en aquel país, se habían convertido en bestias rudas y salvajes, sin que nadie las pudiera controlar, por lo que el pastor australiano era ideal para el trabajo, pues la parte del dingo, lo hacía un perro ideal para estas funciones.
Jack tiene 7 años y lo dice alegremente, ya no es un perro joven y lo sabe, se echa en el suelo , ante el primer amago de descanso; llegó de trabajar, solo le dieron un baño, esperaron a que bajara el sol y salieron a caminar, pues la necesidad de acción de los pastores australianos es elevada.
“No es una mascota, es un integrante de la familia, que se esfuerza en trabajar, que aporta a la casa y que nos acompaña, es noble y cariñoso, él lo sabe y lo queremos igual”.
