Recolección y acopio de víveres para los afectados por la explosión
“Abrazamos a Coatzacoalcos, nos condolemos con el dolor ajeno y queremos estar cerca de ellos para poder apoyar” eso dijeron los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Minatitlán, Ver.
El Coordinador de Quiero Vivir Sano, Miguel Ángel García Navarro, Pastor de la iglesia adventista del séptimo día, motivó a sus seguidores a hacer un esfuerzo, en favor de aquellos que esperan de una ayuda humanitaria, por los estragos materiales y de salud que origino la explosión del miércoles pasado en el Complejo Pajaritos.
En Minatitlán, los jóvenes del club de Guías Mayores y Conquistadores de aventureros, se unieron a este propósito, donando víveres y despensas alimenticias en apoyo social a las familias afectadas, que andan buscando desesperadamente a sus parientes en los hospitales del puerto de Coatzacoalcos y municipios aledaños.
Serían las 09:00 horas cuando instalaron el primer centro de acopio sobre la plaza del monumento a, Lázaro Cárdenas, donde la gente comenzó a llegar para hacer sus donativos en especie y donde permanecerán hasta el próximo domingo de las 09:00 hasta las 19:00 horas.
“Los chicos que están siempre alertas con sus grupos de fe y WhatsApp, comenzaron a decir que se tenían que reunir para ir a juntar despensas y ayudar a los enfermos y sus familiares” declaró García Navarro.
Ellos están recibiendo pañales, mucha agua embotellada, despensas, comida, pan para hacer tortas, gasas, vendas, medicamentos, bolsas para la basura, ya que el objetivo principal es preparar comida, para llevar alimentos preparados a las personas que andan en los hospitales buscando a sus familiares, tras la explosión en Pajaritos
Siguió diciendo García “en los hospitales hay mucha gente que anda buscando a sus familiares y no tienen que comer, vinieron de lejos, se trasladaron y no saben qué hacer y por lo menos les vamos a llevar comida, esperanza y un pañal para su familiar o algo más que necesiten ellos”.
Aclaró que los víveres que la gente llegue a donar, se van a entregar personalmente a cada familiar en los hospitales, a través de una unidad de voluntarios, que van a recorrer los nosocomios en la ciudad de Coatzacoalcos, en busca de personas que necesiten ayuda mientras cuidan a sus pacientes enfermos por la explosión.
