Alcalde de Soteapan negoció apoyos federales con campesinos

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Ya ni la burla perdona el alcalde de San Pedro Soteapan, Héctor Hernández Manuel, por haberles vendido en 500 pesos cada  aspersor para fumigar tipo bomba con motor a gasolina a cada campesino. Cuando se trataba de beneficiar a su pueblo con apoyos de la  Sagarpa

 

 

Soteapan, Ver.

 

Los campesinos de la sierra están muy molestos porque dijeron en entrevista que los quisieron estafar, ya que al parecer por órdenes del alcalde, Héctor Hernández Manuel; sus funcionarios  cobraron una cuota de  500 pesos por cada aspersor para fumigar motorizado. Cuando se trató de un programa federal  aterrizado a través de  la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa)

Ellos,los afectados que prefirieron omitir sus nombres por temor a represarías. Afirmaron haber pagado  a un funcionario municipal de nombre,  José Gutiérrez. Pero el día que fueron a recoger sus bombas al municipio de Acayucan. Los funcionarios de Sagarpa les dijeron que se trataba de un apoyo gratuito. Y fue cuando cayeron en la cuenta que pretendieron estafarlos utilizando  recursos federales.

Por lo que después de recoger sus aspersores, le fueron hacer un escándalo a, Hernández Manuel, y lo amenazaron con tomar el Palacio Municipal, si a la brevedad posible no les reembolsaba sus 500 pesos a cada campesino.  Ya que muchos de ellos hasta pidieron dinero prestado para poder pagarle a José Gutiérrez.

Incluso también salió a relucir que  el director de Fomento Agropecuario del Ayuntamiento de Soteapan, Abrahán Ramírez Hernández; jamás les dijo a los campesinos que tenían derecho a percibir este apoyo federal, cuando ya estaba gestionado y incluso aterrizado.

Por lo que ahora piensan que este podría estar coludido con,  José Gutiérrez. Porque a él fue a quien mandó a cobrar el dinero de las bombas, que es la nada despreciable cantidad de 100 mil pesos que se querían embolsar junto con el alcalde, Héctor Hernández Manuel, dinero que al fin y al cabo tuvieron que devolver para evitar que les tomaran el palacio. así fue como lo comentaron los enardecidos hombres del campo.

 

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