Sicarios lo corretearon antes de ejecutarlo

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Dejaron tirado al Teto muerto en plena calle literalmente debajo de una camioneta verde propiedad de una comerciante que nada tuvo que ver en el crimen y hasta resultó plomeada la lámina de la batea.

La mañana de este martes un par de sicarios encapuchados ejecutaron de tres balazos en pleno centro de la ciudad, al joven Alan Alberto Mora Vidal alias el “Teto” de 19 años de edad, oriundo de la colonia Playón Sur, hijo de doña Claudia Vidal, quien hace un tiempo laboró en el negocio de las tortillas en ese sector.

Los hechos ocurrieron a las 07:50 horas fuera del mercado 5 de febrero en la esquina de Aldama y Madero, frente al malecón del río Coatzacoalcos y a la vista de todos, de amas de casa y comerciantes que se ubican sobre la calle Ignacio Aldama, en el Playón Sur.

Testigos aseguraron que el ahora occiso fue correteado durante varias cuadras por un par de jóvenes armados y con el rostro cubierto, que venían zigzagueando  entre los puestos de frutas y verduras ambulantes.

 Hasta que llegaron a la esquina de Madero, donde se encontraba estacionada una camioneta de color verde militar, contra la cual chocó su cuerpo del difunto antes de caer vivo al suelo, donde aprovecharon para remataron a tiros; dice que la gente que se escucharon cuatro detonaciones de arma de fuego.

En el lugar y después de un barrido en la escena del crimen, el perito de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE), encontró cuatro casquillos percutidos calibre 22, y un agujero de bala que pegó contra la batea de la camioneta.

“¡Pero que te hicieron!” comentó la turba que escuchó decir a la mamá del joven, quien quería abrazarlo mientras gritaba y lloraba, solamente que la policía estatal y los marinos se lo prohibieron, porque el cuerpo quedó tirado en medio de un charco de sangre.

Al lugar llegaron los policías ministeriales al mando del comandante, Joel Castro Virgen, quienes iniciaron con las primeras pesquisas del caso, aunque es sabido que en estos casos nadie vio ni escuchó nada, a pesar que todo ocurrió a la vista de decenas de personas.

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