Venadearon a presunto autodefensa allá por la Sánchez Taboada
Cuando caminaba rumbo a su parcela, venadearon a un ganadero en el ejido La Palma, que es una comunidad rural ubicada entre el poblado El Chiflido y Sánchez Taboada. Le pegaron un tiro de escopeta en el abdomen y con eso bastó para que perdiera la vida. El finado fue identificado como: Alberto García Estrada de 48 años de edad, quien aparentemente pertenece al grupo de auto defensas, de los que vigilan la zona rural de Minatitlán.
Serían las 13:30 horas cuando se recibió una llamada telefónica al hospital civil en el departamento de trabajo social, donde informaban que desde el ejido la Palma, estaban trasladando hacía Minatitlán, a un hombre que fue lesionado con arma de fuego y que tuvieran preparado el quirófano para recibirlo.
Pasadas las 14:30 horas arribó por el área de urgencias el taxi de Minatitlán marcado con el número económico 3274, de donde se bajó el chófer, levantó la pluma de metal y comenzó a gritar a la gente que estaba en la sala de espera que lo ayudaran, que traía a un hombre baleado.
La gente corrió en su auxilio y apoyados con una lona bajaron el cuerpo de un hombre garrudo, de tex blanca, con abdomen abultado que venía sangrando del estómago; lo introdujeron al hospital y en minutos los médicos informaron que había llegado muerto y nada podían hacer.
Serían las 15:00 horas, cuando de la nada, varios hombres del campo llegaron rodeando el hospital civil y entre ellos venían comunicándose con radio banda civil portátil; hasta incluso tuvieron un altercado de palabras con los policías ministeriales, porque dijeron que ellos no sabían que lo que había pasado en el ejido las Palmas.
Sin embargo cuando los judiciales estaban hablando con la esposa del ahora occiso y esta les dijo que solo sabía que lo habían venadeado en el monte, y estaba a punto de decir el nombre del posible asesino de su marido.
Entró al hospital un campesino con aspecto de autoridad con el rostro descubierto y con voz de mando le ordenó a la mujer de la víctima que se callara, que no dijera nada “cierra la boca, no hables con la policía” remató con el rostro endurecido y por eso se molestaron las autoridades ministeriales, porque dedujeron que ellos saben quién fue el homicida y ahora temen que vayan por él para tomar venganza por su propia mano.


